jueves, enero 21, 2010

Crisis

Mi nombre es Roberto Righetti, prestamista de profesión, al menos por ahora, porque no lo fui antes y dudo que lo sea luego que se salga de esta crisis, o bueno, eso no lo sé en realidad, si las cosas siguen aquí como siguieron en mi país luego de la crisis del 2001 de seguro seguiré trabajando en lo mismo. Por cierto, para los que no me conocen, soy argentino, natural, no por opción, que si lo hubiese sabido jamás hubiese “optado” por nacer en aquellas tierras. Y para colmo de males soy porteño, claro que sí. Shhh, momento, que ahí parece que está por entrar uno. Les comento esto porque lo estoy viendo parado frente a la vidriera del local. El tipo está leyendo uno de los carteles en donde ofrecemos nuestras “promociones” de préstamos… ¿Y? ¿Vas a entrar o no? Dale chabón, vamos, decidite y entrá, que acá te espero. Para que se ubiquen: yo estoy sentado al fondo del local con la computadora, detrás del mostrador, haciéndome el que trabajo, aunque en realidad tengo puesto el solitario del Windows. Y nada, estoy mirando al tío de reojo, no quiero llamarle la atención, porque una persona desesperada, y más en éste tipo de situaciones, suele ser una persona con vergüenza (lo digo por él) y yo tengo que actuar natural, como que no lo veo, como que no me interesa prestarle mi dinero, porque él no lo necesita, claro que no. Eso es lo que finjo, eso es precisamente lo que estoy tratando de venderle. No. No entró, siguió de largo. Suele pasar. En fin, y eso que éste tenía una cara de “tieso”, como dicen aquí, que ni les cuento. Ah, sí, “tieso” aquí significa “seco”, sin un duro. Es algo típico de Andalucía, en Madrid o Cataluña no escucharán éste término. En fin, les contaba que yo vivo de la desesperación de los demás. El oficio lo aprendí en mi país, en Argentina. Bueno, tampoco la cosa es que la hayamos inventado nosotros los argentinos, no, esto de ser un usurero viene de años “a” en el tiempo, desde que se inventó el dinero, bah. Y bueno, el “boom” de esta actividad debe haber ocurrido cuando la especie humana (o al menos los más vivos) se inventaron esto del capitalismo. Les estaba contando que yo antes jamás había laburado de esto de andar prestando guita, no, para nada. Resulta que yo laburaba, allá en mi país, para una empresa que subcontrataba gente para la construcción. Teníamos de todo, desde albañiles a electricistas, de carpinteros a pintores, de todo en cuanto a mano de obra para la construcción. Éramos más bien una empresa chica, no era que tuviéramos “la” cantidad de gente, pero bueno nos iba lindo. Para reemplazos urgentes andábamos siempre muy bien, las grandes empresas constructoras, que a su vez subcontrataban muchos de los trabajos de las obras que agarraban, nos usaban mucho cuando les fallaba su gente, o bien cuando se accidentaban en las obras y necesitaban salir a cubrir puestos de forma medio urgente. La empresa ésta de la que les estoy hablando no era mía, no. Tal vez suene así mientras les cuento, pero no, nada que ver, yo no era el dueño. Pero ojo que yo tampoco era un laburante más ahí, una mula de carga como todos los demás, no señor, yo era algo así como un capataz. Me encargaba de la “logística” del asunto, si es que tal cosa puede decirse. Yo cargaba a los tipos en la camioneta y los salía a repartir por las obras. También a veces los iba a buscar a las casas cuando no aparecían, pero bueno, ya vieron como es la cosa con esta gente, nosotros los llamábamos diciéndoles que había salido laburo en tal y cual lado y ellos debían presentarse en el local nuestro y de ahí los llevábamos, pero bueno, que estos guachos a veces ni aparecían. Por teléfono te decían una cosa, que sí, que mañana mismo iban y luego no pasaba naranja. Por ahí se chuparían la noche anterior y claro, al otro día, del pedo que tenían, ni se levantaban. Y bueno, allí es cuando aparecía yo para sacarlos de la catrera y llevarlos a laburar. Ese era básicamente mi trabajo. Todo esto fue hasta- Paren… Un segundo… Que ahí hay otro leyendo el cartel. A ver si éste entra. Aunque éste de pinta va bastante bien, no parece un seco como el anterior. Nah, siguió de largo. En fin, les decía, esto fue así hasta fines del 2001 en que todo se fue al carajo en Argentina. La construcción se paró de golpe, al menos en las grandes obras, porque el tipo común con algo de guita siguió construyendo, pero casitas y cosas así nomás, pasa que lo más seguro era poner la plata en ladrillos en esos momentos, al menos para la gente común, repito. Pero ese no era nuestro negocio, las pequeñas construcciones de la gente común digo. No, lo nuestro eran las grandes obras de las constructoras y eso se paró todo por ese entonces, tal cual está pasando ahora aquí. Y nada, que la empresa se fue al tacho de la noche a la mañana. Ahí fue cuando me tocó la mala, me quedé sin laburo de un día para otro, así como así, en la puta calle y a patear. No salía nada de nada de trabajo. Fue ahí, en un momento de desesperación, al no poder pagar algunas cuotas que teníamos en casa, que recurrí a una financiera de estas chicas, qué digo financieras, ni financieras son, son más bien casas de préstamos personales, operadas por malandras de poca monta generalmente. De esas en Argentina hay una por cuadra, siempre locales de mierda con un mínimo arreglo y detrás la misma estafa de siempre. Que te prestan $1000 y devolvés $2250, y donde te atrasaste con una cuota te matan con los intereses y terminás devolviendo arriba del 120% de lo que te prestaron. Y encima vos sos el que firmás el contrato, vos sos el que querés ese arreglo, y bueno, así terminás, en la lona. Te terminan embargando las pocas cosas que pudiste comprar para tu casa, cuando no terminan ejecutando al gil que pusiste de garantía. Y ahí hasta perdés a un amigo o familiar más, nadie vuelve a confiar en vos si se corre la bocha de que dejaste pagando a uno. Y así camina la cosa. Y así es que estoy yo acá con esto ahora. Una cosa lleva a la otra, dicen. Luego de divorciarme de mi mujer me vine para acá, esto fue en el 2003. Resulta que siempre tuve familia acá en España, por parte de madre, mi vieja seguía en contacto con ellos, sus antepasados, y nada, que me convenció y me terminé viniendo. Acá me dieron una mano desde el principio y les caí muy bien. Será el “encanto” argentino, supongo. No, claro que no estoy legal. Entré como turista. Y así pasaron 7 años y aquí me ven. Pero no me ha pasado nada hasta ahora. Voy por la calle tranquilo. Un argentino es un tipo que pasa desapercibido en España, siempre y cuando sea blanco de piel y no abra la boca, claro está, y esto es peor con nosotros, los porteños (lo de abrir la boca digo). Y nada, con un primo de acá con algo de “pasta”, como dicen aquí, decidimos abrir esto. Porque acá la desesperación se está empezando a sentir mucho entre la gente, tienen como un 20% de desempleo real, y esto significa gente que está seriamente necesitada de dinero, y bueno, esto significa también que a mí desde hace un año me va bastante bien. Se gana lindo. Igualmente acá no saben lo que es una crisis, acá la gente se queja de llena. Allá en Argentina ¿qué laburante común tiene casa propia, coche, televisión satelital e internet banda ancha? De mi entorno nadie tenía todo eso junto, no en aquel entonces y hoy lo dudo, por lo menos lo de la casa propia, son los menos. Entonces claro, cuando la crisis pegó en Argentina, allá nadie tuvo mucho que perder, incluso los que tenían algo comprado y lo estaban pagando los salvaron a todos, como en el caso de los deudores hipotecarios. Otra cosa, allá, cuando hemos pasado las crisis, y no digo la del 2001, digo TODAS las crisis, las hemos pasado mal en serio. Pasa que acá en Europa no están acostumbrados. No saben lo que es correr la coneja, no saben lo que es rebuscárselas como sea. Y ahí es cuando aparecemos nosotros los sudacas, los argentinos sobre todo, que si hay algo en lo que tenemos experiencia es justamente en saltar de quilombo en quilombo. Y acá estoy con esta idea y me va bien. Trato de no pensar mucho en que le estoy haciendo a la gente lo mismo que me hicieron a mí allá. Pero bueno, así es como funciona el sistema y “el que no llora no mama, y el que no afana es un gil”, como dice el tango. En fin, que así es el capitalismo, un sistema en que para que unos pocos la pasemos bien tiene que haber muchos del otro lado que la pasen mal. Y así estamos todos metidos en lo mismo en éste mundo. Disculpen, pero los voy a tener que ir dejando, estoy mirando de reojo a un tipo que justo está entrando al negocio y voy a tener que “atenderlo”. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - Esta historia está basada en una noticia que leí hoy en el periódico 20 minutos de España. Léanla haciendo click aquí - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

lunes, diciembre 29, 2008

Brújula, ancla y destino

En lo revuelto del mar mi barca suele perder el rumbo.

Y es que todos necesitamos una brújula.

Extraviado derivo en la ilusión mayor, actuando en la supuesta lucha del día a día.

Y así voy creando herramientas invisibles. Y así es como voy solucionando problemas que en realidad no existen.

Cubro necesidades ajenas irreales sin pensar mucho en ello, siguiendo el curso del espejismo, estresándome y relajándome, alegrándome y amargándome, dejando atrás cada logro y cada derrota porque nada queda, todo se pierde en la impermanencia de los instantes.

Y no es que nada se pierda en realidad sino que simplemente todo se transforma de una cosa en otra. Todo.

Existe, sin embargo, un maravilloso faro lejano que pareciera estar guiándome en el curso de un nuevo destino.

Y es que todos tenemos un destino.

Y así en la otra orilla estás, esperando. Y así en camino voy, deseando.

Las olas de lo cotidiano hacen tambalear mi nave.

Y es que todos necesitamos un ancla.


Y así sigo a la deriva.

Pero oigo tu voz, tu llamado y siempre retomo el rumbo.

Porque hoy por hoy sos mi brújula, ancla y destino.


domingo, noviembre 16, 2008

Naturaleza humana

Luego de años de ausencia volvía finalmente al viejo terruño familiar, ese que un día abandoné sin mirar atrás persiguiendo un sueño de libertad que al final no fue sino un engaño más. Ya en campo abierto, mientras me adentraba a pie rumbo a la casa por el terreno reseco lleno de malezas, el cielo comenzó a tornarse poco a poco de un sombrío color rojo. La desolación de todo lo ocurrido en los últimos años parecía respirarse en el aire, si es que eso era posible. El último integrante de mi familia había muerto hacía una semana y el único motivo de mi regreso a éste lugar había sido esa muerte.

Me senté en uno de los pastizales secos que rodeaban al ya viejo y desvencijado cortijo para contemplar mejor toda la triste escena. La casa parecía ser un fiel reflejo de las penurias que se habían vivido allí en los últimos tiempos. Un pensamiento sobre la impermanencia de todo lo que miraba se hacía presente en mi cabeza mientras en mi mente surgían, como contraste de lo que veía, imágenes de los viejos tiempos de la infancia en donde sólo días felices resaltaban el esplendor que había tenido alguna vez aquel lugar. Nada de todo eso quedaba ya, todo se había venido abajo sin más, porque todo decae con el inexorable paso del tiempo.

El calor seco se volvía por momentos insoportable y el monótono cantar de las chicharras no cesaba de anunciar la venida de horas peores. Al mirar hacia el lado de la alberca no dudé ni un segundo en reconocer dentro de la misma al viejo Uter, un robusto ovejero alemán que supimos adoptar como miembro de la familia un año antes de mi partida. El corazón pareció detenérseme en seco por unos instantes al divisar su cuerpo flotando en el agua y fue así que me acerqué corriendo hasta el borde del estanque. Ya desde la orilla pude ver al perro que me miraba con sus grandes ojos tristes. Fue en ese momento en que me dí cuenta que el animal estaba vivo y me sorprendí sobremanera al verlo flotar así a la deriva dentro del estanque, sin mover siquiera sus patas para mantenerse en la superficie, llegue a sentir en ese momento que el can sólo se había lanzado al estanque para quitarse la vida. El perro pareció reconocerme finalmente y deponiendo su actitud de inmovilidad, aunque sin esforzarse demasiado, llegó entre nadando y flotando hasta donde yo me encontraba. Pobre animal, apenas si movía sus patas al avanzar, se podía decir que ya no tenía ganas de más nada en esta vida luego de todo lo que tuvo que haber vivido en los últimos años.

Al salir del agua saltó del borde del estanque al suelo y se me acercó muy lentamente, con su cabeza baja, yo sólo a atiné a agacharme para abrazarlo. Tomé su cabeza y al alzarla entre mis manos noté en su mirada una tristeza y una melancolía infinita que sólo me hizo abrazarlo aún más fuerte para seguidamente romper en un llanto desconsolado pidiéndole perdón por todo lo que tuvo que haber pasado en estos últimos años con mi ausencia, aunque muy dentro mío yo sabía que no estaba pidiéndole perdón sólo a él ya que, por alguna extraña razón, la verdad es que me estaba pidiendo perdón también a mi mismo por la forma de ser que tenemos por esta, nuestra naturaleza humana.


jueves, octubre 30, 2008

Mitad de camino

Hace cuatro meses tomé éste camino siguiendo tu llamado, y así me encuentro hoy siguiendo tu voz de niña que día a día me saca un poco de la rutina de mi mundo para hacerme ver en contraste lo que realmente importa; y así te sigo de cerca mientras iluminás mis pasos para avanzar seguro, mientras voy compartiendo tu risa, tus pellizcos, tus ilusiones y tus ganas de vivir que se convierten también en las mías.

Los días empiezan a correr más rápido, y en la mitad de camino ya, me doy cuenta de que todo está cada vez más cerca de mi destino final, ese en donde me estarás esperando vos.


miércoles, septiembre 03, 2008

Kilómetros

Supongo que la distancia no sólo puede medirse en unidades métricas, también puede medirse en la intensidad de los dolores de mi estómago, en la fuerza de esos pellizcos en el tuyo o igualmente en esos cosquilleos que producen en ambos el batir de las alas de mil mariposas.

martes, agosto 26, 2008

Prometo

Mi promesa para conmigo es tan sólo llegar,
porque mi promesa para con vos es abrazarte y no soltarte ya nunca más.

Mi promesa tiene la forma del infinito y un sabor a eternidad,
porque mi promesa tiene escrito un
siempre para no dejarte nunca de amar.

Mi promesa tiene el destino de un barco perdido en el mar,
porque tu ilusión será el faro encendido que me indicará el cómo llegar.

Mi promesa tiene mi amor como sello, eso y poco más,
porque mi promesa tiene como fin sólo tu felicidad.


martes, agosto 19, 2008

Cuarto año



Happy birthday Mr. Blog, happy birthday to you...


Otro año más en deuxmachine, el último fue el menos productivo en materia de letras, por lo menos en cantidad no sé si en calidad ya que algunos de los escritos que más me gustan los escribí en este último período.

Como costumbre agradezco a los incondicionales de siempre que no dejan de pasar así como a los nuevos seres que me encontraron últimamente. A todos ustedes un abrazo.



Salutes

lunes, agosto 11, 2008

Mirando dentro

El Fin del Tiempo

Los días pasan de uno en uno, a veces lentos, a veces rápidos y son como hojas en blanco que tengo que rellenar con letras, formando palabras que me unan cada vez más a vos. El que me hayas encontrado y el haberte descubierto, el que nos hayamos reconocido; ya no hay causa o efecto, no hay buscador o destino, no hay principio así como tampoco fin, porque muy dentro mío está todo lo anterior contenido, mezclado, diluido sin distinción temporal o conceptual. Cada día, un día más. Cada día, un día menos.


El Miedo y El Sentido

Tal vez nadie haya encontrado algo positivo en la sensación del miedo, yo sí. Lo positivo, lo especial de ese miedo que tengo de perderte me hace caer en cuenta que me importás. Encuentro entonces el sentido perdido, aquel que tiempo atrás olvidé en algún rincón de mi corazón. El sentido que por fin ahora me vuelve a mirar nuevamente a los ojos, yo le devuelvo la mirada: Te estoy viendo a vos.


La Tristeza del Pasado

La vida pareció transcurrir siempre buscando el sentido, eso que es lo real. Días grises de rutina, de automatismo, de ir persiguiendo una esperanza hasta ese momento sin rostro. Soledades compartidas, a veces, o soledad resignada a aceptarse a si misma como lo única compañía a tener. Llantos solitarios a la hora del desayuno. Por cada lágrima tuya derramada, te ofrezco un beso y una promesa de una palabra: Siempre. Por cada uno que pasó y te lastimó te doy un abrazo y una promesa con sólo dos palabras: Nunca Más.


lunes, julio 28, 2008

Cada domingo...

El haber crecido en Palma del Río fue una experiencia única más allá de lo aburrido en que puede convertirse un pueblo chico cuando uno ya se pone mayor. Claro que las correrías de niños vividas junto mi hermano en un espacio abierto, ligado a tanto campo, me hicieron en parte la persona que soy hoy, y esas experiencias me proporcionaron alegrías únicas que ya no veo en los chiquillos de hoy día, encerrados en actividades muy diferentes a las que solíamos tener los niños de pueblos pequeños, 20 años atrás en el tiempo.

Antes de continuar con la historia debo decir que de adolescente siempre fui una chica más bien tímida, pasaba de conocer a chavales de mi edad y en el pueblo sólo tuve un amigo, amigo que hasta el día de hoy conservo por cierto. Que haya pasado de los chicos no significó que no haya vivido siempre con alguno de ellos en mi imaginación, tratándole de dejar siempre a alguno un lugar reservado en mi corazón. El tema es que cuando yo era jovencilla idealizaba un montón, de hecho esas eran las únicas relaciones sentimentales que tenía, algo platónicas si se quiere.

Tenía yo 17 años cuando por fin alguien llamó mi atención al punto de querer hacer algo más. Fue en un verano que lo conocí. Su nombre era Vicente y tenía 5 años más que yo, él conocía a mi hermana mayor pero en mí ni se fijaba, dudo que siquiera me haya visto la primera vez en que lo conocí. Por otro lado siempre fui muy menudita de cuerpo y encima en ese momento aparentaba mucha menos edad de la que realmente tenía.

Por aquel entonces mi padre compraba todos los domingos el periódico local de Córdoba, ciudad de la que eran oriundos Vicente y su familia, porque debo confesar que mi idilio era un idilio de verano, ya que era
sólo cuando Vicente llegaba a Palma para veranear con su familia en un chalet que tenían allí en que yo lo veía. La cosa es que en uno de esos domingos se da que cojo el periódico y veo que aparece allí un artículo escrito por Vicente. Escribía básicamente sobre temas de la juventud y lo que ocurría en su ciudad.

El siguiente domingo vi que también escribía, así que ya pueden imaginar, siempre estaba deseando que llegara cada domingo. Un día se me ocurre una cosa: escribirle comentando su artículo, dándole mi opinión. Bueno, que busqué su dirección en las páginas del teléfono y nada, que cada domingo le escribía una carta. Así estuve casi un año escribiéndole y un día no va que abro el periódico y cuando tengo frente a frente su artículo me doy cuenta que me lo había dedicado, aparecía mi nombre y todo allí. La emoción fue algo único que jamás olvidaré y es que no me lo podía creer. En el artículo me agradecía las cartas y la verdad que estuvo muy chulo todo eso.

Al poco tiempo ya dejó de escribir aunque ignoro la razón de ello y ante la falta de sus letras de cada domingo yo terminé por olvidarle, pero él seguiría veraneando en Palma junto a su familia. Fue al siguiente verano en que yo estaba estudiando para dar el examen de selectividad de la universidad, cuando estando en la biblioteca, no va que me lo encuentro sentado en una de las mesas leyendo.

Así que muerta de vergüenza y de nervios me acerqué a su mesa. Él tan sólo se quedó mirándome y me dijo “Hola”, y nada más, ya que no tenía ni idea de qué es lo que yo quería.

Fue entonces que le dije:

- Hola, soy Sara.

Él me volvió a mirar y luego de sonreír dijo:

- Por fin te conozco Sara.


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Buscando dentro, siempre dentro, es que hoy te encuentro. Y hoy soy vos.
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martes, julio 22, 2008

Lo real sigue siendo invisible a los ojos

VOS

Si la vida no es más que un conjunto compartido de sueños el mío lo quisiera soñar un poco más, solamente si luego estás vos a mi lado al despertar.

SOS

Ambos, tiempo y distancia, parecen condicionarlo todo por más que sean estructuras mentales, conceptos de cuantificación dentro de la ilusión mayor.

LO

Real es sólo lo que está dentro del corazón y el día en que lo externo se una con lo que hay ahora dentro desaparecerá el tiempo, se romperán todas las distancias y lo real se expandirá hacia otro nivel que nos sacudirá a ambos desde lo más profundo hacia fuera.

REAL

Ahora mismo, el hoy, es lo que hay y esto que tengo, que tenemos, es lo único que existe y el sentido real de todo este juego yace sólo allí.

TE QUIERO A VOS

jueves, julio 17, 2008

250

Términos y Condiciones del Contrato:

Los contadores no podrán funcionar cuando nos encontramos,
ya que esta conexión jamás podrá medirse en megabytes.

Ni en euros.
Ni en pesos argentinos.
Ni en tiempos de satélite.
Ni en saltos de servidores.
Ni en volúmenes de tráfico de red.
Ni en kilómetros de distancia.

Esta conexión nunca podrá ser cotizada por Orange ni Movistar
en términos de pulsos telefónicos.

Ni en minutos de horas pico.
Ni en caracteres por SMS.
Ni en kilobytes por MMS
Ni en volúmen de tráfico de datos por WAP.

Esta conexión no fue, es o será cuantificable bajo ningún concepto
ya que no es medible.

Ni valuable.
Ni es cotizable.
Ni intercambiable.

Porque en esta conexión suscripta
no hay escalas de valores.

Ni métricas.
Ni índices.
Ni estimaciones.

... por la sencilla razón que el amor no puede ser medible ya que es, o no es.

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lunes, junio 30, 2008

Andalucía

Sé que sos lo que siempre busqué
a veces y sin siquiera conocerte hasta te soñé
rompiendo distancias, barreras e ilusiones
al fin ahora sé que te encontré

Mares me separan del destino
aguardando bajo un sol extraño ella estará
recorriendo por fin el camino
intenso el viaje será
nunca estuve tan seguro de nada
Andalucía me esperará


jueves, mayo 15, 2008

Caroline

Antes de salir a enfrentar el calor húmedo del clima misionero Caroline pasó un largo rato mirándose en el espejo del baño. Halló en sus ojos un dejo tristeza, no más de la habitual, pero a su vez descubrió decisión, más decisión que tristeza y eso fue lo que marcó toda la diferencia. Esta vez la hoja de balance al final del día daría cero, simplemente porque no habría día, porque no habría mejor forma de terminar el día que no comenzarlo nunca.

Bajó los ojos hacia el vanitory y tomó el frasco de pastillas para la depresión que luego, justo en el momento antes de, supo que en realidad hubo de agarrar por reflejo. Sacó la notebook de la mochilla, puso el par de antiparras dentro junto al celular, la cámara digital y el pasaporte británico. Más actos reflejo. Decisión consciente por un lado, automatismo rutinario inconsciente por otro; dualidades de este plano.

El día parecía ser el indicado, el calor a esa hora todavía se hacía soportable por lo que emprendió el camino hasta adentrarse en el Parque Nacional. Los senderos vacíos por lo temprano de la hora transmitían todavía una paz que de a poco se perdería con las horas y con el transitar masivo de miles de turistas. Dos pájaros negros cantaban alegremente, o tal vez rutinariamente, a su paso. Caroline fluía por el paisaje y observaba atónita, y que no hubiese nadie alrededor ayudaba a mantener su estupefacta contemplación de toda la escena.




Senderos. Click en la imagen para ampliar.




Pájaros negros. Click en la imagen para ampliar.


Siguió uno a uno los carteles indicativos y atravesó senderos hasta que el bramar del agua la comenzó a llamar desde lo lejos. Un llamado suave y gentil al principio, un grito imponente y desesperado luego que la guió hasta su destino sin provocarle la necesidad de seguir la cartelería informativa. Y es que era el mismísimo Diablo el que la llamaba y ella sin resistirse, y por propia voluntad, acudiría a su llamado. Cruzó de a una las plataformas hasta que llegó al lugar donde el rugir del llamado era lo único que se escuchaba.



Garganta del Diablo. Click en la imagen para ampliar.


Absorta en lo maravilloso del instante se sacó la mochila y la dejó en la base de la plataforma apoyada contra la baranda que servía de línea divisoria entre el lado de los vivos y el de los que están más allá. El agua pulverizada en el aire cubría el espacio haciendo imposible observar el fondo del cañadón con el río Iguazú corriendo bravo de fondo.

El momento había llegado y Caroline finalmente se decidió a cruzar la línea, su decisión y su firme determinación constituyó el ejemplo más claro de libre albedrío, de libertad y voluntad humana, claro que ella no pensó nada de esto en aquel instante sino que se soltó para internarse dentro de la bruma blanca, aquella que la llevaría a hacerse una con la nada misma.



Bruma. Click en la imagen para ampliar.


lunes, abril 21, 2008

Waves

España, Madrid, primavera, anochecer. El mejor escrito que alguna vez le haya dedicado a alguien en toda mi vida salió al aire en forma de ondas de radio un día jueves de un mes de marzo de un año que intento olvidar.

Es extraño ya que la persona a la que iba dirigido el texto leyó su contenido pero, por esas cosas que pasan en la vida, jamás pudo escucharlo y es que esa era la idea original de todo el asunto:
un escrito para escuchar.

Hoy por hoy, a más de un año ya en que mis palabras atravesaron el éter madrileño trasportadas por la voz de Carolina, me doy cuenta que no pierdo las esperanzas con respecto a la idea original, y todo porque una charla totalmente circunstancial que tuve hoy me hizo pensar de nuevo en todo esto y la verdad es que no sé bien porqué.

O tal vez sí sepa y tenga la inconsciente esperanza de que las ondas de radio que escaparon esa noche de primavera desde esa radio en Madrid, y que por estas alturas del tiempo vagarán por algún punto de nuestra galaxia, algún día sean retransmitidas de vuelta a la Tierra por obra y gracia de algún alienígena romántico, entonces tal vez, y sólo tal vez, yo vaya con ella en el auto escuchando una emisora al azar y tal vez, sólo tal vez, todo eso que alguna vez leyó en forma escrita en ese momento lo escuche en palabras audibles trasmitidas desde un lugar lejano de nuestra galaxia aunque salidas de un lugar más cercano reservado a ella, mi corazón.


sábado, marzo 29, 2008

Erased, over, out

No me extrañó tanto el aviso (hoy en día en el terreno de lo digital todo es posible) sino más bien el negocio en el que lo vi, me refiero al ambiente, a las características propias del lugar. Es que esa casa de fotografía estuvo desde siempre en el centro de la ciudad, escondida en el fondo de una lúgubre y poco transitada galería comercial, y cuando digo “desde siempre” es por el hecho que desde que tengo uso de razón ese local está allí, con el mismo y eterno viejito canoso de bigotes perlados recluido atrás de aquel anticuado mostrador de madera oscura.

En mis ocasionales pasadas por allí jamás vi una computadora en el local, lejos de ver algún tipo de máquina electrónica para el revelado de las fotografías. Supongo que el fuerte del negocio sería la tradicional toma de fotos 4x4 tipo carné, porque a decir verdad nunca advertí ninguna otra cosa en el lugar que denotara que hicieran otro tipo de trabajo. Sin embargo allí estaba ese papel amarillento pegado en el vidrio del frente, manuscritas podían leerse en él las palabras que captaron mi atención: “BORRADO DE PERSONAS”. Grande fue mi curiosidad al momento de ver esas palabras, y creo que recién ahora, después de todo lo ocurrido, capto el sentido total de la expresión popular que reza “la curiosidad mató al gato”, y es por lo mismo que ahora paso a explicarles el porqué de todo esto.

Supongo que nunca llegamos a conocernos bien, aunque no me queda la menor duda de que Ana fue el amor de mi vida. Jamás conocí a alguien que me hiciera sentir igual antes de ella y estoy seguro que, tal vez peco por pesimista al pensarlo, tampoco conoceré a alguien que me haga sentir igual. Las cosas se sucedieron muy rápido desde el principio, todo corría por el carril de alta velocidad como quien dice, sin estorbos, sin contratiempos. Pero ahora sé que fue poco el tiempo en el que estuvimos así de bien como para apresurarnos a tomar la decisión de casarnos, pero bueno, lo hicimos de todas formas y es así que a menos de seis meses de habernos conocido, tal vez guiados por la locura y el frenesí del momento, decidimos sellar nuestra unión.

La cosa no funcionó de entrada, la convivencia, el despertarnos juntos, no sé. Parece verdad eso de que al firmar los papeles todo se va al diablo, por lo menos en nuestro caso eso fue lo que ocurrió, de todas formas quiero que quede claro que hablo sólo por mí. El tema es que mientras yo me pasaba todo el día trabajando (había que levantar cuanto antes la hipoteca del departamento) ella se la pasaba encerrada mirando televisión, sin hacer otra cosa. No es que eso me molestara en particular, si la química hubiese seguido funcionando como en un comienzo el hecho de que no hiciera nada no me hubiera importado en lo más mínimo, pero no sé, el no tener su mente ocupada en otra cosa hizo que Ana cambiara, no sé exactamente en qué pero, volviendo a los dichos populares, ese que dice que “una mente desocupada es el patio de juegos del diablo”, bueno, en el caso de Ana era todo un parque de diversiones, cada día me salía con algo distinto para provocar peleas sin sentido, trataba de sacarme de mis casillas de cualquier forma y a como diera lugar.

No pasaron más de cuatro meses desde la boda cuando todo se fue por los caños mal. Nuestras peleas al llegar yo a casa no sólo se tornaron cada vez más constantes sino también más violentas. Palabras hirientes e insultos degradantes seguían
in crescendo día tras día hasta que por fin dije “basta” con todo el dolor del mundo, porque como dije, realmente la quería a pesar de todo. El divorcio salió bastante rápido por ser de común acuerdo, al final del proceso sentí que me liberaba de un enorme peso sobre mis espaldas, aunque algún tiempo después todavía no me había liberado de un sentimiento de rencor que sentía por Ana, es raro, no sé, no era odio exactamente, era otra cosa, no lo sé describir en palabras pero era algo así como un resentimiento. Supongo que el que salió más lastimado de todo el proceso fui yo, y tal vez lo que realmente sentía era una profunda frustración y lo canalicé todo en esa especie de rencor hacia ella.

Así fue que me decidí a probar con una de las fotos de nuestra boda. La foto que elegí fue en la que mejor salía ella, estaba realmente hermosa en esa imagen, mientras que yo salía con cara de circunstancia, como siempre salgo en todas las fotos a decir verdad. Decidido y foto en mano entré finalmente a la casa de fotografía una tarde como cualquier otra, no recuerdo haber saludado. Me acerqué al viejo mostrador y miré al anciano fijamente entregándole la foto.

- Quisiera que me explique un poco más sobre eso del “BORRADO DE PERSONAS”.

El anciano me saludó primeramente lo que me hizo sentir un maleducado, luego miró por un momento la foto y volvió a levantar su mirada hacia mí.

- Bueno, el tema es simple en realidad. Si quiere puedo borrar a esa persona que lo acompaña en la foto.
- ¿Y eso tarda mucho tiempo? ¿Qué costo tiene el proceso? –inquirí.
- Antes de responder esas preguntas yo debiera preguntarle si está absolutamente seguro de que lo quiere hacer.
- Por supuesto, es algo que ya pasó, digo, lo de la foto, la circunstancia... La boda, el matrimonio, eso, ¿usted me entiende no?
- Sí, comprendo, aunque para serle sincero no creo que en su caso esa sea la salida al asunto.
- ¿A qué se refiere exactamente con eso de la “salida al asunto”? –pregunté medio asombrado ante la salida del viejo.

El viejo no me respondió la pregunta, tal vez cayó en cuenta que estaba metiendo sus narices en donde no le correspondía, después de todo ese no era su “asunto”. Volvió a bajar la mirada hacia la fotografía.

- ¿A usted quién le recomendó que viniera a verme? –preguntó finalmente.
- Nadie, al pasar advertí el cartel que tiene colgado allí y me decidí a entrar.

El anciano nuevamente volvió a mirar la foto, no sé qué tanto lo atraía la imagen, o tal vez fuera que la estuviera mirando con deformación profesional. Dubitativo finalmente dijo:

- Para mañana a la tarde estará lista, pásese antes de las 20.00. El costo del trabajo es de $180.
- Correcto –dije– se la dejo y mañana paso.

No sé porqué pero esas últimas palabras no las dije yo, o sea, salieron de mi boca pero no las pensé yo, no las dije yo. Incluso mi primer pensamiento al escuchar la respuesta del viejo fue que $180 era un asalto a mano armada. Claro que tal vez al no trabajar con medios digitales el proceso fuera más costoso, no sé, el tema es que dije lo que dije y me fui del lugar sin siquiera despedirme.

- Hasta mañana –me soltó del otro lado del mostrador con un cierto tono de voz recriminante.

El viejo dejó en claro el punto con su saludo, definitivamente soy un mal educado.

Al otro día pasé a la hora convenida. El trabajo estaba hecho. El viejo me entregó la foto ya guardada en un sobre de papel madera, antes de pagar retiré la foto del sobre para verla. El trabajo estaba muy bien realizado. Conforme, y con mi curiosidad saciada, pagué y me fui sin más.

Al llegar a casa me desplomé sobre el sofá, aquel había sido un día agotador en la oficina. Sentado, con la cabeza colgando hacia atrás sobre el respaldo del sillón, cerré los ojos y me estiré. De pronto noté que tenía el sobre de papel madera con la foto encima de mi regazo. Saqué la fotografía una vez más y la miré con más detenimiento. El trabajo estaba realmente muy bien hecho. De pronto me llamó la atención algo en la fotografía, y es que en el lugar de donde había sido “borrada” Ana aparecían cosas detrás. Es decir, vi en la fotografía la mesa de atrás de donde estaba ella originalmente, observé que aparecían los invitados sentados, veía claramente el mantel, los platos servidos, las copas con vino, en fin, todo, toda la escena que no se veía cuando Ana estaba todavía estampada en la imagen. ¿Cómo podía ser eso posible? Me fui a duchar pensando en todo esto. A fin de cuentas que tampoco le di demasiadas vueltas al asunto al salir del baño, como dije, tenía la mente realmente agotada ese día, demasiado nublada como para ponerme a deducir qué es lo que había hecho el viejo con la foto. La cosa es que cené temprano y me fui derecho a la cama. Me dormí al instante de haber apoyado la cabeza en la almohada.

Esa misma madrugada me desperté totalmente exaltado con un llamado de mi ex suegra. Debía de haber estado profundamente dormido ya que no entendía nada, de pronto me preguntaba por Ana, si estaba aquí en casa conmigo, que no le respondía en el móvil, que había desaparecido de golpe, así sin más. Creo que la palabra ”desaparecido” me hizo caer en cuenta de lo que había hecho. Un espiral de frío subió en aquel momento por toda mi columna vertebral hasta llegar a mi cerebro. En ese momento caí que el viejo tenía sus razones cuando me preguntó si estaba seguro de lo que quería hacer, y todo por mi curiosidad. O quizás había algo más detrás, no sé, algo oculto en mi subconsciente, algo que me hizo entrar a ese local con aquella fotografía. En todo caso creo que fui demasiado lejos, tal vez, qué digo tal vez, estoy seguro que esa frase que me soltó el viejo aquella tarde tenía su validez, aquella, definitivamente, no era la salida al asunto.


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Luego de meses de no escribir una sola línea de ficción para
deuxmachine surge este relato. Será que estoy de vacaciones, algo más relajado, aunque todavía no con toda la inspiración ya que el título del escrito es de una canción de NIN (para variar yo y las canciones de Nine Inch Nails, igualmente creo que no se lo voy a cambiar y quedará ese título como definitivo). En fin, el relato tiene como base de inspiración este post que leí en el blog de Fernanda. Espero les guste. Salutes a los lectores que todavía pasan por aquí.
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lunes, diciembre 31, 2007

La ilusión del tiempo

Joaquín levantó su copa mirando los lugares vacíos en la mesa. Eran los lugares de los que ya no estaban; otros espacios similares ahora eran ocupados por los más jóvenes de la familia.

"De los que empezamos somos cada vez menos", pensó. "Y cada vez menos es lo que falta para reencontrarnos con los que ya no están".

Miró el nuevo calendario colgado en la pared mientras su hijo mayor dejaba al descubierto la primer hoja. 1 de Enero del 2008. De pronto tuvo la impresión de que aquel número, 2008, sería el último que vería como integrante de aquella mesa. La extraña sensación de certeza, lejos de traumatizarlo, en realidad lo alivió.

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A los lectores de deuxmachine les deseo un buen comienzo de año. Sean felices con lo que son, con lo que tienen y con la experiencia de lo vivido por sobre todas las cosas, que de esta vida nada más se llevarán salvo la sabiduría alcanzada por haber entendido el juego.

Salutes

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domingo, octubre 28, 2007

Te conozco

te conozco
vos eras de baja estatura
no tenías una buena piel
te costaba bastante hablar con los demás
tus palabras parecían no llegarles
se transformaban en mentiras al momento de salir de tu boca
intentaste tratar de entenderlos
y siempre quisiste ser parte de lo que sucedía entre ellos
los viste divertirse
y parecía ser todo un gran misterio
casi mágico
eso te hizo pensar que tal vez habría algo malo con vos
y te mirabas en el espejo tratando de encontrar ese algo

pensabas que eras horrible
y que en realidad todos te miraban por eso
fue entonces que aprendiste a ser invisible
a mirar hacia abajo
a evadir conversaciones
las horas
los días
los fines de semana
ah sí, las noches de los fines de semana, en soledad
dónde estabas?
en el sótano?
en el altillo?
en tu cuarto?
trabajando en algún lado
sólo para tener algo que hacer?
sólo para tener un lugar en donde estar?
sólo para tener un lugar en el que estar lejos de los demás?
una chance para poder escapar de ellos,
ellos que te hicieron sentir tan extraño y enfermo con vos mismo
alguna vez te invitaron a alguna de sus fiestas?
seguramente te sentabas a meditar en si ir o no
durante horas imaginabas todos los posibles escenarios de lo que podría pasar
si se reirían de vos
si sabrías qué hacer, cómo moverte
si estarías vestido adecuadamente para la ocasión
si finalmente se dieran cuenta de que sos de otro planeta
seguramente te envalentonabas mientras pensabas en ello
como que tal vez podrías ser capaz de lidiar con todo esto
y finalmente pasarla bien
pensaste en que tal vez podrías ser “el alma de la fiesta”
de que toda esta gente tal vez sí querría hablar con vos
y entonces de repente te darías cuenta de lo equivocado que estabas
que en realidad tenías un montón de amigos
que después de todo no eras tan raro
al final terminaste yendo, no?
se metieron con vos?
o te dejaron a un lado?
te diste cuenta de que en realidad te invitaron
porque pensaban que sería divertido tener a alguien tan raro como vos
sí, creo que te conozco
pasaste mucho tiempo acumulando odio
un odio tan puro como un amanecer
un odio que se podía ver a millas de distancia
un odio que solía mantenerte despierto toda la noche
un odio que llenaba cada momento de vigilia
un odio que te llevó a cuestas por mucho tiempo
sí, creo que te conozco
nunca pudiste darte cuenta de qué es lo que demás veían en todo esto
y la forma en como lo vivían
tu hogar nunca fue tu hogar
tu habitación fue tu hogar
una esquina apartada fue tu hogar
el lugar en el que ellos no estaban, ese fue tu hogar
te conozco
sos sensible
pero lo ocultás, porque tenés miedo de que te pasen por arriba una vez más
pareciera ser que siempre que mostrás una parte tuya un poco vulnerable
alguien se aprovechara de ello
otro de ellos que te pasaría por encima
y es que ellos confunden bondad con debilidad
pero vos conocés bien la diferencia
vos has llevado a cuestas la carga de sus debilidades por años
y de fortaleza sí que sabés un poco
porque has tenido que ser fuerte para poder mantenerte con vida
ahora te conocés bien a vos mismo
y no confiás en los demás
los conocés demasiado bien
pero aún así tratás de encontrar a esa “persona especial”
alguien con quien poder estar
alguien a quien poder tocar
alguien con quien poder hablar
alguien con quien poder estar y no sentirte un extraño
pero finalmente te diste cuenta que tal cosa no existe
te sentís más cercano a los personajes que ves en una película
sí, creo que te conozco
pasás mucho tiempo del día soñando despierto
y la gente comenta al respecto
te dicen que estás demasiado encerrado en vos mismo
pero ellos no saben lo que se siente, verdad?
no saben de las largas noches
de todos los años haciéndote compañía a vos mismo
de esas noches en que te envolvías en tus propios brazos
solamente para poder imaginar que alguien te abrazaba
ellos no saben de las horas de indecisión
de duda
de depresión intensa
de odio cegador
de la rabia que te hacia tambalearte
de lo desbastador que siente el rechazo
en fin
o tal vez ellos sí sepan de todo esto
pero si lo saben
seguramente están haciendo un buen trabajo ocultándolo
a veces hasta te asombra ver cómo pueden ser tan perfectos
pareciera que se las ingeniaran para ir por la vida misma
como si esta fuera un regalo divino
y te enfurece el ver como vos
te las ingeniás para encontrar siempre una forma posible de joderlo y estropearlo todo
para vos, la vida es un largo viaje
aterrorizante y maravilloso
los pájaros que te cantan en la noche,
la lluvia y el sol,
y las estaciones que cambian
parecen ser tus únicos amigos verdaderos
la soledad es una aliada que ganaste luego de pelear fuertemente,
está siempre allí, leal y paciente
sí, creo que te conozco

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Dada mi actual etapa de cero inspiración es que decidí regalarles este texto de
Henry Rollins. Mientras hoy domingo por la tarde ordenaba mi discografía de NIN encontré entre los canciones, que había bajado pero no catalogado, un tema orginalmente instrumental llamado "A warm Place" que pertenece al disco "The downward spiral" pero con la salvedad que este tema que encontré hoy perdido en mi computadora tenía este poema recitado por Henry Rollins en background. Al escucharlo me sentí completamente identificado con etapas de mi vida y muchas cosas en las que todavía me veo reflejado, e inmediatamente también sentí empatía por gente que conozco y conoci que de alguna forma se ha sentido igual en algún momento de sus vidas.

A los interesados les dejo
este link con el original en inglés. Realmente uno de los mejores poemas que he leído (y escuchado) últimamente. Espero les guste. Como siempre, sepan disculpar la traducción, siempre me las ingenio para que sean más personales que literales.
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domingo, septiembre 09, 2007

Principio

Salimos del lugar. Atrás queda el sonido de la música, el humo y la gente; adelante están a noche y la ciudad que nos envuelven con una atmósfera fría. Siento ganas de abrazarla pero me contengo, acá no. “Tendría que dar demasiadas explicaciones”, me dijo la otra vez. La frase se aplica a esta situación también. No me gustaría complicarle la vida pero quiero complicarle la vida. La miro, me duele el corazón y el estómago, todo al mismo tiempo. Estoy seguro que el día en que se puso de novia, yo sin siquiera conocerla todavía, debo haber tenido la peor de las pesadillas; si hasta los ángeles deben de haber llorado ese día.

No se cómo mirarla, cada vez que lo hago no puedo evitar sonreír, y me encanta que me devuelva la sonrisa porque esa sonrisa es la que me deja en el aire, la que me pierde, la que me hace sentir tonto: un tonto caminando por las nubes. Saco mi móvil del bolsillo del sobretodo, se lo enseño y lo apago. “Perdámonos. Que nadie nos encuentre. Apagá también el tuyo”, propongo. No sé que hará, qué me dirá. Me encantaría que me hiciera caso.

Dos puntos desaparecen de la celda A10 de la red celular de Movistar, de pronto las antenas no nos captan, desaparece la sensación de ser víctimas de algún tipo orwelliano de control. Y es que finalmente ya no somos ubicables, no hay que dar eventuales explicaciones, no hay “dónde estás” ni “con quién”, por lo menos por lo que resta de la noche.

Cruzamos la avenida, tomo su mano. La zona es menos transitada y parece más oscura. Hablamos. De todo y nada. Pienso. Espero no tener que entregarle la otra página, con el otro final escrito de la historia, un final que nos deja como estábamos antes, en la rutina, en lo mismo, en la inercia del arrastre, con las mismas personas, con la misma vida, sin cosquilleos en el estómago, sin dolores de amor en el corazón.

Le propongo ir al parque que está a una cuadra de su edificio, sólo por unos momentos, le aclaro. Luego la acompaño de vuelta y me voy: “Pasa que quiero, necesito, hablar un rato con vos”. No se qué me dirá. ¿Sentirá miedo? ¿Pensará que estoy loco? Espero con una sonrisa poder demostrarle que jamás le haría daño.

Llegamos al parque. El lugar me trae recuerdos de pequeño aunque ya no es lo que era. Todo ha cambiado, los colores son otros. Sólo un árbol gigante que está ahí desde siempre parece seguir siendo el único testigo de mi historia. En realidad todos hemos cambiado, también el árbol, por más que sigamos perdidos en el mismo lugar. Nos sentamos en un banco cerca de aquel árbol.

“Algo que no te dije la primer noche que te conocí, al despedirme: Me encantó conocerte”, le digo. Ella sonríe. Le acaricio el pelo. La miro fijo y quiero que no me sostenga la mirada, pero que siga sonriendo. No puedo dilatar más las cosas. Me tengo que sacar la duda. La beso.

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Hay ocasiones en las que pienso que todo está escrito, la vida, la gente, las cosas que pasan. Todas estas palabras están ya escritas, pero en carácter potencial, porque todo lo narrado todavía no ocurrió, no al momento en que lo escribí. Pero quiero que ocurra y voy a poner mi intención para que ello pase, después de todo la realidad última la creamos nosotros con nuestras intenciones.

La clave de todo está en entender que el Escritor siempre nos deja ser Coautores, pasa que nosotros no nos damos cuenta de ello. Y es que el conjunto de Coautores es en realidad el Escritor. La historia se crea y acontece por sí sola, nosotros sólo debemos leerla, aceptarla y seguir escribiendo la línea de ficción. Este juego, Lilah, es como un gran Cadáver Exquisito, donde se nos pasa una línea y nosotros la continuamos, la única condición es que la línea inicial debe ser siempre aceptada como es, porque acontece porque si, porque lo que sucede conviene. Y es que en éste gran juego, en esta representación teatral que es la vida, los escritores y guionistas también somos nosotros.

Este no es más que el principio de la historia que quiero, y éste principio necesitaba escribirlo yo. Es sólo escribir el comienzo de un sueño más, sólo uno más dentro de éste otro sueño más grande en el que todos estamos soñando.

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domingo, agosto 19, 2007

Tercer año



Happy birthday Mr. Blog, happy birthday to you...


Cada vez estoy menos por aquí, lo sé. Pero el espíritu del blog sigue latente, esperándome para cuando tenga algo más de tiempo e inspiración para escribir.

Un abrazo a todos los que siempre pasan por aquí para leer algunas letras, trataré de no tenerlos tan abandonados.


Salutes

sábado, julio 28, 2007

Nevermind

- Dicen que una mente desocupada es el patio de juegos del diablo.
- Es verdad, y en el caso de ella más que patio de juegos es todo un jodido parque de atracciones.
- ¿Qué locura no?
- Se lo puede llamar locura, sí.
- Che ¿y vos qué contás? ¿Cómo está tu mente?
- Vacía, supongo. O al menos eso trato.
- ¿Y tener el cerebro vacío es algo bueno o malo?
- Ni lo uno ni lo otro, porque vacío trasciende ambos términos; el vacío es perfecto, es el hogar de Dios.